VIVIENDA A+J

La vivienda se desarrolla en una sola planta y adopta una elegante forma de “L” abierta, evitando el ángulo recto tradicional para lograr una geometría más suave y fluida. Esta disposición genera un espacio protegido dentro de la propia parcela, un lugar recogido que actúa como extensión natural de la casa y permite abrir las vistas hacia el resto del terreno, creando una sensación de continuidad casi “infinita”.
Con aproximadamente 120 m² construidos, la distribución equilibra confort y funcionalidad. La zona de día se organiza en un amplio salón-comedor con cocina integrada: un único ambiente que mantiene la unidad espacial, pero con áreas claramente diferenciadas gracias a la orientación, la luz y el mobiliario.
En la otra ala se encuentra la zona privada, compuesta por dos dormitorios con vistas hacia ese espacio interior resguardado, así como un baño completo ubicado de forma estratégica.
El resultado es una vivienda abierta y serena, donde arquitectura y parcela dialogan para potenciar la amplitud, la privacidad y el disfrute cotidiano del entorno.

Arquitectos: Úrsula Fernández Carriles y Javier Fernández Viadas.